Ir al contenido principal

Star Trek Sin Límites, una película divertida que honra a la franquicia original

El sentido del humor, los guiños a la serie original y el reparto están entre lo mejor de la tercera entrega de esta nueva generación de películas de la franquicia


Por Patricia Puentes · CNET

Es inevitable no sentir cierta emoción al oír las primeras notas de Star Trek Sin Límites al comienzo de la película. Es una tema que promete aventuras espaciales, personajes ya conocidos que muchos teníamos ganas de volver a ver, sentido del humor y respeto a la franquicia original.

Star Trek Beyond es la tercera entrega de desventuras de la tripulación de la nave USS Enterprise capitaneada por Chris Pine en el papel de capitán Kirk y acompañado por Zachary Quinto (Spock), Zoe Saldana (Uhura), Simon Pegg (Scotty), Karl Urban (el doctor 'Bones' McCoy), John Cho (Sulu) y Anton Yelchin (quien hace el papel de Chekov y murió en un extraño accidente semanas antes del estreno del filme).


El director americano-taiwanés Justin Lin toma el relevo de J.J. Abrams, que dirigió las anteriores dos entregas. La primera secuencia parece una nueva dosis satisfactoria de ese tipo de Star Trek cinematográfico que empezamos a consumir en 2009 con el estreno del primer film de Abrams. Pine sigue derrochando carisma a través de la pantalla y continúa perfecto en el papel de Kirk. Su personaje se encarga de ponernos al día: la tripulación lleva 966 días en su misión espacial de cinco años para continuar buscando nuevas formas de vida y establecer lazos diplomáticos. Los días empiezan a confundirse entre sí y están todos un poco aburridos de tanta tranquilidad y tanto trabajo diplomático.

Naturalmente el aburrimiento se acaba pronto. Y con ello empiezan los problemas. La trama se precipita con el ataque de la Enterprise por parte de Krall, interpretado por un Idris Elba completamente desaprovechado e irreconocible bajo capas y capas de maquillaje.


Krall es un villano que se alimenta de la energía de otras personas y que busca un artefacto que hay dentro de la nave de Kirk. Es difícil entender qué es exactamente el codiciado artefacto y por qué Krall es tan malo; también es difícil entenderlo cuando habla y por qué tenía que hacer que la Enterprise se estrellara en Altamid, un planeta alienígena inexplorado. Sí, Lin se estrena en la franquicia de Star Trek atreviéndose a hacer casi añicos su nave insignia.


En Altamid parte de la tripulación de la Enterprise es presa de Krall y la otra parte está repartida por el planeta. Scotty conoce a Jaylah (Sofia Boutella), una guerrera con muchos recursos y que enseguida te caerá bien. El doctor McCoy le salva la vida a Spock y le pide que le cuente por qué ha roto su relación con Uhura. Naturalmente, las respuestas de Spock responden a toda su racionalidad más vulcaniana. Chekov y Kirk acaban en una trampa que al final los lleva a reencontrarse con Scotty. Y a estas alturas la película todavía tiene pendientes dos escenas de lucha grandes y largas: la primera para liberar la tripulación de las manos de Krall y la segunda para intentar liberar a la población intergaláctica de la maldad de Krall.


Entre la batalla digital y las secuencias de acción realizadas con mucho dinamismo, por suerte, no faltan los chistes y las bromas habituales de este reparto cuyos miembros tienen personalidades tan definidas. Y es que al ver la película, que naturalmente no cierra las puertas para una cuarta entrega, uno se da cuenta que a propósito los realizadores intentaron que este largometraje se pareciera un poco más a la serie de televisión: la tripulación llega a un nuevo planeta, en él hay algún tipo de conflicto (que preferiblemente pueda resolverse sin efectos especiales demasiado digitales), lo resuelven, hay mucha camaradería, mucho humor y ya. La trama no se complica.


Es una pena que no se dedique más tiempo de la película a profundizar en temas como el marido y la hija de Sulu, la relación entre Uhura y Spock, los ligues de Kirk (de hecho no lo vemos ni flirtear siquiera). Por suerte la relación de McCoy y Kirk y de ellos dos con Spock gozan de minutos de película y algunas de las mejores líneas de diálogo. Scotty, tal vez porque el actor que lo interpreta (Simon Pegg) es de hecho uno de los guionistas de la película. ¿Será por eso que también tiene algunos de los diálogos más jugosos y mejores momentos del film?


Pero no todo es humor y acción y la película también intenta abordar temas más universales sobre cómo el aburrimiento o la falta de motivación pueden hacer que perdamos el norte. O la importancia de la camaradería y la amistad en nuestras vidas. Aunque tenemos la sensación que estas cuestiones se podrían haber simbolizado un poco mejor si hubiera habido más tiempo para la vida personal del reparto y menos efectos digitales.


En lo que desde luego no defrauda es en el respeto que muestra hacia sus antecedentes. Se honra la reciente muerte de Leonard Nimoy e incluso hay un cameo del reparto de la serie original en forma de fotografía. Y es que, a pesar de los problemas que pueda tener la película, al aparecer los títulos de crédito finales y volver a escuchar la emblemática música, uno se va con las ganas de ver un episodio más de las aventuras de estos personajes.

Entradas populares de este blog

Viaje al Fondo del Mar

Esta serie fue transmitida por la cadena ABC en Estados Unidos del 14 de septiembre de 1964 al 31 de marzo de 1968. Fue realizada por Irwin Allen en 1964 como secuela de la película del mismo nombre que produjo en 1961.

Los Locos Addams

La serie comenzó a transmitirse por la cadena televisiva ABC en los Estados Unidos el 18 de septiembre de 1964 y duraría 64 episodios -a lo largo de dos temporadas- hasta finalizar el 8 de abril de 1966. Era la competencia directa para la propuesta de la cadena rival, CBS, La Familia Monster. Curiosamente ambas series, La Familia Monster y Los Locos Addams arrancaron con una semana de diferencia y finalizaron con un mes también de diferencia.

Perdidos en el Espacio

Ésta es una de las series más recordadas de los años 60. Debutó en las pantallas el 15 de septiembre de 1965 por la cadena CBS y constituyó la primera fantasía espacial televisiva de la década. La primer temporada se rodó en blanco y negro y las dos siguientes en color. Con un total de 83 episodios, finalizó el 6 de marzo de 1968.